Menos sábados así.
Así, con piel de martes.
Sábados de escarcha en las uñas
De arañar las paredes blancas
De la habitación de los horrores
Y perder libros bajo la cama
Para que el terrible monstruo
Los devore antes que yo.
Menos sábados pirómanos
Que escupan humo en sobres
Y envíen sin destinatario
Cinco incendios por segundo,
Y más de esos que deshielan
El temor a ser vencido
Por la monotonía que ofrece
El vaivén de las horas en bucle.
Menos de esos, por favor.
ResponderEliminarQué buen poema.
Muchas gracias P.
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