tragar el hielo que viste nuestro océano.
Descansar colgado del trueno
que despertó al niño de papel,
Descansar colgado del trueno
que despertó al niño de papel,
al niño que llora descolorido
vacío, arrugado, sobre la tierra.
Renombrar el deterioro
y observar la imagen
que yace a los pies
de nuestro utópico universo.
*Este poema forma parte de la antología Los muchachos ebrios. Poesía jovencísima transoceánica.
*Este poema forma parte de la antología Los muchachos ebrios. Poesía jovencísima transoceánica.
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